Diccionario de cine
Por Alejandro Roselló
Después de dejar atrás el cine pochoclero, reinventar el concepto personal de cine, teorizar sobre una película con las manos en el aire y enamorarse de una actriz de culto; después, por la noche, vale leer sobre cine. Este no es un paso obligado, como tampoco es obligado dejar atrás el cine pochoclero, reinventar el concepto, teorizar y enamorarse. Leer sobre cine es la manera que encuentran muchos cinéfilos para seguir “mirando” cine. Ellos, los mismos que suelen leer entre líneas una película, investigan en Internet, compran revistas especializadas, leen estudios críticos. El material disponible es mucho -y de calidad despareja-. Un compendio es una buena oportunidad para saber por dónde empezar.
El Diccionario de cine de Eduardo A. Russo estudia conceptos que permiten una mejor comprensión del universo cinematográfico. Define las nociones y las desarrolla: se enumeran –si corresponde- las distintas acepciones del término, y se amplían citando el aporte de los distintos movimientos o autores. Por ejemplo, por “dobles” aparecen las tres variantes del oficio: dobles de luces (quienes tienen paciencia para soportar las pruebas de luces, además de un tamaño y color de piel similar al del verdadero actor), los dobles de cuerpo (hacen desnudos) y los dobles de riesgo. Humor, curiosidades y tomas de posición aparecen con frecuencia: bajo la etiqueta “travelling”, Russo escribe: “Godard sentenció alguna vez que ‘el travelling es una cuestión moral’, aunque no se esté muy seguro de qué quiso decir exactamente mediante el aforismo”.
El Diccionario… es un libro de lectura más que una obra de consulta. Leído desde el comienzo permite adquirir nociones que clarifiquen otros textos, o que lleven, como espectador, a prestar atención a elementos de un film antes inadvertidos. Una buena base para teorizar con las manos en el aire, a la salida de una película pochoclera.
DICCIONARIO DE CINE
Eduardo E. Russo
313 páginas - Paidós - 2005

