Discos, “Pshychocandy” de The Jesus
Por Juan Hounie
O toneladas de zumbidos, truenos y ecos de guitarras distorsionadas que colisionan con el dulce letargo de melodías que falsean a los conjuntos vocales de Phil Spector. O simplemente el sincretismo entre el pop a lo Brian Wilson y el rock de la Velvet Underground. Así de impresionista o así de exagerado, ambas aproximaciones valen para definir el sonido original de Psychocandy, ése que en 1985 excitaba la escena indie londinense con su interpretación en vivo.
Los pequeños pero apretados recitales del grupo escocés pasaban de la hipnosis narcótica colectiva a la violencia abierta, en minutos; las venas espesas de anfetaminas y alcohol barato de los fanáticos bullían con el ruidismo sicodélico generado por los patanes de Glasgow. Era lija con cáscara de piel de durazno. Era un bolo de navajas envuelto en algodón.
El abismo y más allá. Psychocandy remite a belleza. En tres palabras, remite a belleza, y todo lo demás es alejarse del punto donde, entero, el amor se concentra. Just like honey es la canción que inicia el álbum y a la vez, y en cambio, la que cierra Lost in translation de Sofia Coppola. Bill ve a Scarlett desde su remise. Ella se aleja entre la multitud. En Japón todo ha sido tan confuso, tan frío. Quedan pocos segundos para conmover. Bill la alcanza. Hay un beso, nada más. Se separan. Las tomas panorámicas de una Tokio distante y oscureciendo se suceden hasta los créditos. Los créditos se parecen a los réditos. El año 2007 marcó el regreso de The Jesus And Mary Chain, a los escenarios, a la reedición de lo viejo, y a la promesa de un nuevo disco de estudio.
Pshychocandy-The Jesus and
Mary Chain, 1985,
Reprise Records.
2007, Rhino (Reedción)

