El arte del placer
Por María Inés García
La novela de Goliarda Sapienza se desarrolla durante la primera mitad del siglo XX, siguiendo vida y milagros de su protagonista, Modesta. En la primera escena conocemos a Modesta, una niña víctima y cómplice de sus graves circunstancias. Arrancada del hogar va a parar a un convento de monjas donde caerá embelesada ante el hechizo combinado de la erótica católica y una monja ambigua y angelical. De ahí en más Modesta vive y forja una multitud de vicisitudes y aventuras que la muestran como una mujer desprejuiciada, sedienta de poder e influencia, e irresistible para los que la rodean.
Modesta es lo que se ha denominado en llamar un “honorary man”; esto es: una mujer que, habitando una sociedad abiertamente sexista, asume roles masculinos con propiedad. Modesta goza con hombres y mujeres, tiene niños de distintos padres y asume el manejo legal y financiero de una familia a la que llega con intenciones arribistas. Es una especie de Orlando que nunca reflexiona sobre género, simplemente lucha y disfruta con un arsenal más variado.
Goliarda Sapienza no llegó a ver la novela publicada; de hecho soportó numerosos rechazos. La escritura además representó en algunos momentos una terapia para ella, un ejercicio recomendado e ineludible para poblar depresiones. Siciliana como Modesta, Sapienza nació en 1924 en Catania y murió en 1996 en Roma. Octava hija, criada por socialistas feministas y sindicalistas, pronto se acercó al teatro. En el grupo t45 comenzó a destacar como actriz con el carisma narcisista característico de las grandes divas. Escribió El Arte del Placer entre 1967 y 1976 pero su publicación fue póstuma, procurada por su esposo, Angello Pellegrino, quien escribe el prólogo que acompaña esta nueva edición. Quizá el mayor defecto del libro radique en la mirada excesivamente cómplice de la narradora con la protagonista.
De a ratos Modesta es demasiado predominante en la novela. Absolutamente todo trasluce por su cristal. Sin embargo, el ritmo sincopado de la novela y los destellos de conciencia e intención que muestra Modesta pueden ser irresistibles, si olvidamos por un momento la infalibilidad de la protagonista. Aunque la historia corra paralela y secundaria al entorno inmediato de personajes que rodean a Modesta, son las caracterizaciones de costumbre (más que los mentados eventos) las que permiten el tipo de ensueño corrido tan característico de aquellos novelones largos a cuyas sagas deseamos volver al final de nuestro día.
El arte del placer - Goliarda Sapienza
Editorial Lumen - 2007

