Seek the Geek
Cultura Geek
Por Úrsula Fairfax
Eran objeto de burla en la escuela y el liceo por su aspecto desaliñado, su fanatismo por las computadoras -¿a quién le importaba el Logo?- y su introversión extrema. Hoy crecieron, tienen nombre y tribu, evolucionaron en estilo e inspiran las pasarelas. Son los geeks, y tienen la última palabra.
Si se le da a un estilista cualquiera la posibilidad de realizarle un fashion makeover a alguna personalidad en el mundo, es probable que muchos elijan el desafío de Bill Gates. Con jeans y zapatillas deportivas blancas –bien blancas- el señor Gates nunca se caracterizó por su elegancia. Porque, además de amasar su fortuna, embanderó una causa fundamental: la venganza de los nerds. No se quedaron atrás su némesis, Steve Jobs, o el multiloco director de cine Spike Jonze. En este mundo donde la imagen lo es todo, estos talentosos seres demostraron que se puede triunfar aun siendo geek hasta la médula.
La Wikipedia define un geek como “una persona con gran fascinación por la tecnología y la informática”. Probablemente, el lugar donde un geek se sienta más cómodo sea en el DOS, un foro virtual o el ciberespacio. Sin embargo, y aquí se diferencian un tanto de los tradicionales y más conservadores nerds, los geeks son seres más extravagantes y extrovertidos, propensos a reírse de sí mismos.
Tal es el espíritu del blog MetheGeek del ingeniero en computación Conrado Viña, que se denomina geek por su obsesión por la tecnología, pero no nerd “porque la mayoría del tiempo aparento ser una persona normal”. Dice, además, que en Uruguay los nerds se reconocen, pero sin orgullo ni sentimiento de pertenencia a un grupo. En cambio, él y sus colegas pueden llegar a encontrarse una mañana en un Mc Café a hablar de emprendimientos en tecnología, o hasta alguna noche en El living. Con respecto a los accesorios, afirma que “el celular es preferible comprarlo en Internet y no en plaza (si no no es objeto de ostentación), o irse al otro extremo y tener el Nokia más barato”. Eso sí, nada de implantes subcutáneos para un geek: piercings y tatuajes están fuera de discusión.
En 2005, Neil Feineman acuñó el término en su libro Geek Chic: The Ultimate Guide to Geek Culture (Ginko Press) y un ingenioso merchandising autorreferencial se desplegó en Internet. La banda Weezer y el ejemplo local de The Supersónicos son referentes anteriores del look. No quedó solo en el under: desde entonces, las referencias en las pasarelas, sobre todo en las masculinas, son Cultura Geek txt: Úrsula Fairfax ineludibles y cada vez más presentes en la moda de la calle. Mientras los cárdigans están a la orden del día, el neoyorquino Thom Browne acorta los pantalones a la Pee Wee Herman y los holandeses Viktor & Rolf, entre muchos otros, desafían a usar la moñita o pajarita fuera del esmoquin. Unos anteojos de pasta, y listo para triunfar.
Lugares donde practicar geekhunting en Montevideo:
a) Facultad de Ingeniería
b) Facultad de Ciencias
c) Tata Consulting en Zonamérica
d) LATU Sistemas y Plan Ceibal
e) Montevideo Comics
f) Cibercafés
g) Ciberespacio
W:
Para ciertos toques geek chic, www.zattopek.com ofrece los art toys de Kidrobot y las remeras con frases geek de Tiyerts.
En www.thinkgeek.com se encuentra todo lo que un verdadero geek desea: remeras con inscripciones ingeniosas (¡y hasta una que detecta la señal de wi-fi!), papel de pared con motivos de Nintendo, millones de ítems unidos a un puerto USB, corbatas pixeladas o pulseras hechas de teclas de viejas computadoras, para el toque retro.
Con www.chicageek.com uno se puede enterar todo sobre los últimos avances de la tecnología en sintonía perfecta con el mundo pop.

